El edificio más representativo de Murcia es su catedral, la Catedral de Santa María. Pertenece a la diócesis de Cartagena y se encuentra en pleno casco antiguo de la ciudad, en la plaza del Cardenal Belluga. Fue construida entre 1394 y 1465 donde estaba emplazada una mezquita mayor. Su torre, que fue completada en 1792, muestra una mezcla de estilos arquitectónicos: los dos primeros cuerpos son de estilo renacentista (1521-1546), el tercer cuerpo es barroco y el cuerpo del campanario y la cúpula son de influencias rococó y neoclásicas. La fachada principal (1736-1754) es considerada como una obra maestra del barroco español.
En su altar mayor se hallan el corazón y las entrañas de Alfonso X el Sabio tal como lo indicó en su testamento en prueba de su amor a Murcia y la fidelidad que la ciudad le demostró.
Junto a la fachada de la catedral, en la misma plaza de Belluga, se encuentra el Palacio Episcopal, del siglo XVIII. Se dice que el emplazamiento de este palacio fue voluntad del Obispo Mateo, que quería tener una residencia en la que pudiese contemplar la recién finalizada fachada de la catedral. El palacio se divide en dos partes: el Martillo del palacio (es el mirador del obispo) y el Paseo del Arenal. |