Bautizada por los romanos posiblemente como «la ciudad del oro» (Auriense) por su enorme abundancia de este metal, fue una importante ciudad de la provincia romana de Hispania hasta que se agotaron sus reservas del apreciado metal dorado, que se podía encontrar en el curso del propio río Miño.
También se postula que el nombre de la ciudad proviniera del latín aquae urente (aguas abrasadoras), o del germánico warmse (lago caliente), por sus conocidas fuentes de aguas termales, actualmente conocidas como Burgas (nombre derivado del bajo latino burca, que significa pila), que salen a temperaturas entre los 60 y los 100º. Aparte de estas fuentes termales, hay más repartidas por la ciudad. Destacan por ejemplo, Burgas de Arriba, de Abajo, el Surtidero y las termas de A Chavasqueira, de uso público y gratuito. |